Abr
19
2015

Estrategias preinstruccionales, coinstruccionales o post instruccionales

Las estrategias preinstruccionales por lo general preparan y alertan al estudiante en relación a qué y cómo va a aprender (activación de conocimientos y experiencias previas pertinentes), y le permiten ubicarse en el contexto del aprendizaje pertinente. Las estrategias coinstruccionales apoyan los contenidos curriculares durante el proceso mismo de enseñanza o de la lectura del texto de enseñanza. Cubren funciones como las siguientes: detección de la información principal; conceptualización de contenidos; delimitación de la organización, estructura e interrelaciones entre dichos contenidos, y mantenimiento de la atención y motivación.  A su vez, las estrategias post instruccionales se presentan después del contenido que se ha de aprender, y permiten al alumno formar una visión sintética, integradora e incluso crítica del material. En otros casos le permiten valorar su propio aprendizaje (Díaz y Hernández, 1999).

Ruiz (1992), plantea que las estrategias de enseñanza pueden ser de tres tipos: directa, cooperativa e individualizada. Los principios de esta última según Díaz (2003) son libertad, responsabilidad y autocontrol, implicando que los estudiantes avanzan a su propio ritmo a través de segmentos de programas.

Un ejemplo de  estrategias de instrucción individualizada es el módulo de Instrucción definido por Yukavetsky (2003) como un material didáctico que presenta todos los elementos necesarios para el aprendizaje de conceptos y destrezas al ritmo de el/la estudiante y sin el elemento presencial continuo del instructor.

Ayala y Santiuste, citados por Díaz y Hernández (1999) resaltan que la selección y el uso de estrategias en la situación escolar también depende en gran medida de factores contextuales, dentro de los cuales se distinguen: las interpretaciones que los alumnos hacen de las intenciones o propósitos de los profesores cuando éstos enseñan o evalúan,  la congruencia con las actividades evaluativas, y las condiciones que afectan el uso espontáneo de las estrategias.

Al organizar estrategias instruccionales por lo tanto, deben tomarse en cuenta diversas situaciones y en este sentido, Retamal (2004) sugiere considerar los siguientes elementos para lograr un buen resultado: las técnicas o método instruccional, los  eventos de instrucción (actividades), la organización de grupos, el control de la secuencia instruccional, la organización del medio ambiente y la organización del tiempo. Los eventos de instrucción son: la serie de actividades previamente planificadas para motivar al estudiante y facilitarle el logro de los objetivos de aprendizaje. Los alumnos pueden trabajar en forma individual o en grupos, que pueden ser pequeños o grandes.

En la etapa de la selección de la estrategia se debe definir qué  o quién ejercerá el control de la secuencia instruccional. Este control puede estar centrado básicamente en: el instructor los materiales de instrucción o el Estudiante. En el primer caso, el instructor regula directamente la secuencia instruccional, como sucede en una clase tipo conferencia.

Cuando los materiales se entregan a los estudiantes y contienen las instrucciones suficientes para guiar la experiencia de aprendizaje, tal como sucede con un texto programado, se trata del segundo caso. El estudiante se constituye en el centro de control de la secuencia, cuando uno organiza por si mismo los pasos de la instrucción, como sucede en el aprendizaje por descubrimiento. Es igualmente importante evaluar el tiempo en el que se desarrollará la actividad y el ambiente en el cual se trabajará.

Written by castiblanco in: |

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